"Al llegar aquí, hace unos meses, afirmaba estar muerta. Desde que alguien se llevó mi equipaje donde tenía guardado un secreto y un cadáver..."

08 mayo, 2014

Habla, dime.



Inflamo la mirada por si pudiera verte pero no basta rajar un trozo del corazón para que entres a infectarme la sangre. Ya no quiero solamente tu mirada, no quiero el tiempo que ondea con furia reteniendo ese vacío, ya no quiero esa torpeza del aire sin palabras donde  nada sucede donde todo se calla. Te estoy diciendo tantas cosas dentro de esta absurda sordera. En medio de la quietud de todas las ignorantes avenidas que existen allá afuera. Todas las palabras -que no dices- se marcan en mi cuerpo como señales de chutes de heroína. Yonki adicta a tu silencio.  Estoy enferma, no lo ves? Te estoy enferma. Ya no. Lleno mi cuarto de ti y me hago sangre con las uñas para comprobar que aún sigo con vida. Estas dentro de mis manos, te arrugo como a un papel, le doy la forma de tu sexo y me lo llevo a la boca -hay un líquido que me está rebanando por dentro-, luego bajo con los dedos  hasta el infierno que no habitas, me quedo en ese abismo para arrancarte la cabeza, para borrar esa imagen terca y bastarda que te pertenece.Te aniquilo.  Soy cobarde como las palabras de un muerto. Quiero ya tu boca y los brazos. Quiero los días extraños entre tus piernas intoxicadas de humedad. Quiero la luz primitiva en los ojos que avisan, el asesinato de tus labios con la navaja de los míos , el grito, el miedo, la carne dilatada en agónicos roces y una sombra sobre mi cuerpo que, en algún momento, se vuelva contra mi.

10 comentarios:

hombrepez dijo...

"Soy cobarde como las palabras de un muerto"


Tocado.

Carz dijo...

Usas "enfermar" en su forma intransitiva y pronominal, aunque también tiene forma transitiva, como amar o desear.
Lo usas, por tanto, en su forma precisa por contraria.
Aunque, en realidad, no sé si tiene importancia.

Ofelia Waltz dijo...

Curioso leerte con Gymnopedie No. 1. Curioso en verdad. Me recordaste a esas heridas tan de La brecha. Me recordaste un desastre con nombre de chica. Ah, cómo echo de menos escribir. Debería volver a sus manos. Creo que me vienen días así después de los findes embriagantes y las miradas de deseo, el desenfreno. Me vienen días de sombra y tranquilidad. Quizá te leo. Quizá Satie.

Waltz.

7 dijo...

Me alegra, volver a leerte.



Jordi Kapde dijo...

que bueno leerte otra vez!
por fin!
besos enormes
Jordi

7 dijo...

Si vuelves, es por qué te has escapado. Todos los enfermeros y médicos están preocupados, buscándote...

El Palmar...de Troya... no es el mismo sin ti...


Ni Murcia...Ni el mundo...


pero eso eso es otra historia...

Carz dijo...

Recuerdo el tiempo en el que llevabas falda y cubrías tus piernas con leotardos de la humedad de la Camarga: un tiempo de acordeones y caballos blancos ensuciados por el barro.

Mirabas desde el balcón del hotel cómo paseaba por la orilla del Rhône cuando me echabas porque querías pintar y aún no sabías cómo. Y, cuando tras varias horas, volvía, me preguntabas por qué. Y yo no acertaba sino a posar mi mano en tu pecho y preguntarte, a mi vez, si importaba acaso.

Esas preguntas -creo ahora- no eran sino la expresión del estupor que nos causaba que nuestra sola presencia fuera la mejor respuesta, y no porque fuera la única posible, o la peor de entre todas de las imposibles, sino porque era, a secas, suficiente.

Aún guardo tu jersey gris manchado de óleo amarillo. Perdí el paraguas hace ya mucho y, desde entonces, no corro cuando llueve ni, tampoco, esquivo los charcos.

Pez Susurro dijo...

menos mal que has vuelto.

no sabes lo que son las galerías vacías tanto tiempo.

un beso

7 dijo...

Nos vemos en el concierto de Ivan Ferreiro.

Si te dan permiso para salir, claro, del pasillo de la octava...

¡¡¡ planta !!!

7 dijo...

Tercera fila, parte izq. (de cara al escenario) entre un escritor y un niño, más alto que yo...

¿¿¿Pero...vas de verdad el día 8 al concierto!!!

Si es sí, que sagaz que soy!!!

Es broma.

Saudos