"Al llegar aquí, hace unos meses, afirmaba estar muerta. Desde que alguien se llevó mi equipaje donde tenía guardado un secreto y un cadáver..."

10 enero, 2010

Introspección secular



Debo entender que los ojos no encierran imágenes y que la percepción no transmuta la realidad a escenarios de sueños. Debo entender que mi animal no me muerde, ni me acaricia con sus patas de alambre sino que es un concepto inventado que testimonia mi poca lucidez y debo entender que existe la muerte como una fiesta salvaje del cuerpo. Que todo es cierto, que la vida licua ya sin necesidad del fuego. No digo que el mundo sea un impulso eléctrico que no refracta en mi vista, como el sol penetra cada atardecer en el horizonte sin llegar a tocarlo o que exista una legaña de humo lacrando mi obertura ocular, haciendo las veces de ese indeleble escudo que protege de la volatilización de los días. Es tan sólo una débil protesta, como el cartón de un indigente firma un deseo “Una moneda”, que viaja de un lado a otro-¿hacia qué?- para chocar contra ese muro que nunca ha caído del todo, caen piedras como revelaciones, nada más. Y nos callamos, qué más dará la voz cuando nos prevalece la sordera. Cuando no escuchamos más que nuestras propias gesticulaciones sin alternativa de protesta. Sé que hay cosas que son inmutables como el sarcasmo o la primavera. Pero sólo creo que la traslación de mundo es miedo, que hay quien entra asustado –condenado-, sosteniendo en la mano antorchas del pecado, demonios que sacuden los cimientos del planeta,entrando ya indigentes de la vida.; como en aquel retablo de Grünewald, donde llegaban ángeles negros desde los bordes del inconsciente. Cenizas de un incendio como nostalgias de cicatrices, límites del cuerpo o los cristales opacos del deseo y la figura obscena de un enfermo que pustula su sufrimiento. Podría ser yo. Yo, que apenas soy la estructura de un cuerpo que se ciñe en mí, sumisa a los renglones que copia del caos su orden. Perdida. Rebuscando en la tierra, como el hocico de un perro, en cada escombro la belleza. Encontrando tan solo ese estiércol falaz que recubre con su olor cada una de nuestras ideas, rumiándolo lento, lento, lento, incrustando en nuestra frente “la yerra” brutal de las apariencias.

16 comentarios:

Mr. Risin dijo...

Por casualidades he llegado aquí... pero creo que no fue casualidad leer un poco. Saludos desde un poco más arriba.

Beats dijo...

Bufff, cuanta razón tienen tus líneas hoy Paula!
besos*/
beats!

1600 Producciones dijo...

Me rindo ante tu prosa, acá le mando mi sombrero.

Esas dos últimas oraciones descarnadas, salvaron mi domingo.

Gracias y saludos.

J. J. García Rodríguez dijo...

Pero en el mundo hay miradas de arquitecto que atraviesan los muros de las fortalezas más celadoras.




...Era un grafiti hecho por mis ojos.

Atis dijo...

La imaginación tiene razones que la razón no conoce... dijo alguien alguna vez! Esa débil protesta se hace fuerte al enseñar al mundo tu cartón de "Una moneda"!
Un abrazo!

María dijo...

El mundo que conocemos escrito por la persona que lo mira con sus propios ojos (y no con los de los demás).

Texto bestial.

Robërto Loigar dijo...

Me rindo.
Es que mirar con tus ojos, es ver con una lupa.
En mi retina se reflejan tus letras y crece mi admiración.

Buenos diagnósticos!

Rochitas dijo...

Pacientita number 24
Acaso no somos todos eso y mucho más que desconocemos.

"Yo, que apenas soy la estructura de un cuerpo que se ciñe en mí"

¿adónde cree que quedan lacrados los recuerdos, las vivencias? ¿mente, alma, corazón. O en ese cuerpo que se ciñe en nosotros?

Camy dijo...

Entiendo que todo eso que debes de entender sabes que no es cierto.Entiendo que el sarcasmo supera a la reflexión profunda, a las preguntas que nadie quiere contestar y tú, tú, si sabes responder. Entiendo que no te entiendan y que te diagnostiquen.
La postulación de ese enfermo la hacemos todos cada día y a veces sin darnos cuenta.
Has ilustrado tu Instrospección PARTICULAR con un desagüe. Por ese sumidero puede irse todo el orden del caos.
(Tengo vacaciones esta semana pero he hecho una paradita en este pasillo).
Un beso

Argonauta dijo...

Querida Paciente nº 24, tú produces belleza con ese estiércol falaz.

Un beso; el primero del año.

rubén m. dijo...

"La muerte como una fiesta salvaje del cuerpo" y el miedo como trasmutación del mundo... qué ferozmente adecuada, también, esa imagen del desague y la bañera, imagino esa agua fría como un castigo cruel e inmerecido, abrasando la piel con hielo, el goce de rozar lo intolerable.

Dices: hay quien entra al mundo asustado, condenado, con las "antorchas del pecado" en las manos. Porque esa culpa y ese miedo son contagiosos, les maldigo y procuro huir de ellos. Que se queden en sus iglesias. Les declararía la guerra.

un abrazo

BUENAS NOTICIAS dijo...

¿Cómo lo haces, paciente?

mariona. dijo...

(acabo de descubrir como te llamas :))

El mundo está hecho a medida de los ojos. Eso es lo que lo hace especial.

La paciente nº 24 dijo...

Beat, ¿Paula?

Alejo dijo...

uuuuff..... A medida que leía me iba sumergiendo en una profundidad de pensamientos diversos, en una especie de hechizo pecaminoso,inocentemente engañoso,cautivante, instrospectivo... en un remolino digno del platónico mundo de las ideas. Sin duda esto fue una pincelada al lienzo que se llama vida. Maravilloso

La sonrisa de Hiperión dijo...

Estupendo blgo el tuyo, un placer haberme pasado por tu espacio.

Saludos y un abrazo enorme.