"Al llegar aquí, hace unos meses, afirmaba estar muerta. Desde que alguien se llevó mi equipaje donde tenía guardado un secreto y un cadáver..."

15 diciembre, 2009

Yo quería que

Quería pensar que era una caja de cerillas, quería creer que los cipreses los había inventado Van Gogh o que toda aquella lluvia, la provisionalidad del domingo, frotar y frotar la carne fría para romper el blanco, recobrar el calor de una mejilla como se inventa una hoguera, y a veces, en un error de manos, rendirme con violencia de humos y relinche de caballos. Saber que ya no estás con la misma certeza que ocurre la vida, con la moribunda precisión de un latido. Todo lo demás, la gente que llegaba, chaquetas que se duermen sobre los sillones como animales domesticados, periódicos con tu foto donde las victimas se encuentran cara a cara con sus asesinos, afiches de palabras y letreros de manos como sellos usados que se pegan en el sobre sin carta de los oídos. La mujer que leía a Borges con la voz delgada, el violinista que se puso a tocar las cuerdas de aire porque hasta él sintió la cavidad húmeda de los huecos del dolor.
Luego tú, que mirabas con silencio de madera y tristeza de fábrica abandonada. La respiración de la lectura, la bandera de Europa doblada, un desfile de silenciosas lágrimas, las ventanas reflejadas en el suelo de mármol, y tú descendiendo, poco a poco, palabra a palabra, nota a nota hasta el fondo del mundo, hasta la hondura de nada.


[Aunque no vaya a Montpellier, abuelo, quiero ir contigo en ese barco]




Ludovico Eiunaudi-Fuori dal Mondo

19 comentarios:

Argonauta dijo...

¿Cómo lo hacemos para que nuestro estado de ánimo nos envuelva siempre? En las personas, en los paisajes, en el clima, en los cafés...

A veces creo que tus palabras influyen en lo que me rodea.

Un abrazo, Paciente nº 24.

Beats dijo...

Hola Paciente, me empapo en en la amalgama de descripciones de sensaciones, de estados provisionales..
Tampoco a mí me dejas nunca indiferente.Nunca me cansaré de repetirtelo. Por cierto no he podido escuchar el tema musical.He sido yo?
a veces soy bastante torpe.
besotes.

Feroz dijo...

Ni yo.
Sin voz se lee muda.

1600 Producciones dijo...

Alrededor del reloj tu estado de ánimo!!!!

Protegerlo, de los intentos de secuestro, nuestra única misión...

Saludos desde el sur

María dijo...

Ahora intentaría que mi comentario fuera literario, veraz y elocuente, pero tu escrito me ha dejado descolocada.

Un besote y.. te sigo!

flash back tour dijo...

Hoy te leo con silencio de madera mientras me pregunto como será un silencio de madera. Impecable el fragmento, pasciente.

Atis dijo...

Que forma tan sublime y delicada de decir -sentir- adiós... un adiós lento que se escurre entre las manos; no se podria haber descrito mejor el dolor, la ausencia... se me clavaron dentro tus palabras!

Un abrazo!

Delgaducho dijo...

Maginifica despedida...

Feroz dijo...

Ahora si. Mejor con orejas.

Camy dijo...

En este querer tuyo de hoy encuentro más poesía que nunca y amor, mucho amor, para quien recuerdas.

J. J. García Rodríguez dijo...

Hace mucho tiempo que no te digo que me gusta cómo escribes.
Para qué dejar de hacerlo. Maravilla, deja que te llame “gente del río”.
Me quedo un rato. En los muros. Bajo el techo. En el pasillo, más allá de la lectura.

No puedo con Ludovico, qué bueno...
Un poco más y me compro el scanner que desnuda.

rubén m. dijo...

Me quedo sin palabras ante tu yo quería que. Quisiera también tener un silecio de madera para que al menos absorba la luz en su textura, como los cuadros de Lucio Muñoz. Has expresado el dolor y la despedida de una forma tan precisa que este párrafo tuyo reúne un mundo.

Lía. dijo...

Todo cuanta poesía pudiera escribirse ya está plasmada en tu texto, maravillosa bendición de palabras ha sido depositada en tu persona que forma en ti esencia de letras y majestuosidad de sentimientos.
Eres la pincelada certera de un pintor sin caretas...

LuluZiña dijo...

ME ENCANTO CUANTAS SENSACIONES CUANTAS COSAS QUE CREIA Y NO FUERON.
MARAVILLOSAS PALABRAS


SALUDOS

Señor Posmópolis dijo...

descender hasta entrar "en" la palabra si es que ésta tiene un "dentro".

manu dijo...

En nombre de tu abuelo, levanto esta copa de vino y brindo por él. Pensaré en los viajes realizados, en las cosas compartidas, en las cuestiones olvidadas y en lo que prometí.

Salú!

BUENAS NOTICIAS dijo...

Descender al Hades para recomponerse, para recuperarse uno mismo en el hambre de los que estuvieron. Tus escritos siempre me provocan ganas de escribir, querida paciente. Voy a sentarme una temporada en tu pasillo, mientras paseas el luto silencioso. Y luego te daré la mano y nos iremos juntas a dar un paseo. Por la cara oscura y por la cara brillante de la luna. Después nos reconoceremos. Ya siempre.

Eurice dijo...

Felices Fiestas, un abrazo

Chef El Chine dijo...

Las ácidas cuerdas del violín corroen los desesperados alientos de vida, deseos de resurrección. La muerte lo sabe bien y las usa a su antojo, sin piedad, golpeando, oxidando.