"Al llegar aquí, hace unos meses, afirmaba estar muerta. Desde que alguien se llevó mi equipaje donde tenía guardado un secreto y un cadáver..."

09 septiembre, 2009

Nos salvaremos del viento


Nos saltaremos las esquinas, seremos la hemorragia de las calles, nos derramaremos sobre los tacones y llegaremos al límite de nada. Hubo un tiempo para eso, para que las rodillas se arañaran con el asfalto, como el derrapar de las ruedas va dejando su sangre de goma negra mientras se arranca los pellejos. Ese momento en que las cosas van abandonando su nombre. Luego volveremos a aprender el sentido de las palabras si nos vamos hacia ellas. En el reparto del tiempo saldríamos perdiendo la capacidad de sernos. Buscarnos, en un bolso o en un gesto. Nos sepultaríamos hasta llegar a la autocompasión de un cementerio, con ladrillos de silencios apilados; pálidos. Cadáveres que de vez en cuando nos habitan, entre todos los hombres sin voz, esos, sonámbulos, cínicos, se mueven dentro, nos borran, nos apagan como bombillas rotas de un presente importado. Pero nos abriremos las heridas, nos rascaremos las infecciones sin peligro de contagio, nos salvaremos la sangre y nos descubriremos las manos, lo poco o mucho que tengamos nos será suficiente cuando ya nada se genere de lo innecesario. Nos limpiaremos los zapatos. Y tendremos miedo de pertenecer a los filos de una navaja. Hubo un tiempo para eso, ahora llamaremos a la puerta o saltaremos las ventanas con resortes en los dedos, sólo por amar brevemente el precipicio de una ausencia, correremos al galope de los ojos, ese algo que nos recorre cuando creemos lo que significa perdernos por los tejados para caer desde ellos; sobre un abrazo. Saltaremos, nos pondremos calcetines de colores, la mañana se fijará en un cielo aristócrata como una alfombra se pega a la cara del suelo, estrenaremos otoños que ya no sabremos, reclamaremos continuidad a lo imposible de lo que inventaremos un último espacio; limpio y sereno con una mentira donde todo sea cierto, y de una forma u otra, nos salvaremos; sí, nos salvaremos del viento.



[Gracias a los pies de la fotografía; de izquierda a derecha: Gerard, Nerwen, Sory]

[La canción es para ti, para que puedas escuchar de fondo "Shakedown 1979, cool kids never have the time..." y todo te parezca perfecto]





16 comentarios:

Laura dijo...

Estoy lista

Camy dijo...

En este instante, hoy, creo que no estoy en el lugar en el que estoy, me "siento" en el pasillo de la octava y busco el sentido de las palabras, he caído en el precipicio de una ausencia, pero dudo de que desee ponerme calcetines de colores nuevamente.

Un beso muy fuerte

Camy dijo...

P.D. No te duelan mis palabras perdidas. en realidad, dudo de que digan mucho...No obstante, busco y releo muchas veces las tuyas.

Carz dijo...

09-09-09

coincidencias como ésta ¿una al año?

No, doce al siglo: escasas, han pasado nueve, quedan tres (para el resto no importará el viento).

Sopla del norte, a rachas, y huele a algas y eucalipto.

Alberto Espejel dijo...

I.
qué hermosa manera de emplear el "nosotros", como si fuera un manifiesto, como si fuera un decálogo milenario

no alcanza a ser un manual pero ojalá se concrete esa altura anhelada, esa altura entrevista en tus audaces palabras

ojalá alcance a verte añil, a verte ligera, flotando sin viento, atemporal y celeste, tú y esos otros que conformen tu enérgico "nosotros"

II.
yo no vengo de M

sé que llegué a ti un día de lluvia, luego de visitar con insistencia varios blogs

recuerdo que te ví de perfil, apenas te movías, me gustó lo que escribiste, me enganché al instante

lo primero que te leí fue aquel textillo del rubor de las manzanas (volví a engancharme, esta vez con todo)

desde entonces yaves que vengo aquí con inestable regularidad, pactando y despactando como los locos

M fue importante, fue una inicial que unía varias palabras, un par de ciudades separadas por un océano, un mar, una parte del cuerpo, un país, una novela de 1963, un nombre develándose tras algunos mimos y algunas guitarras y cada que el piano decidía propagarse en el fandango o bulerías

no la conocí nunca, pero a veces creo que sí lo hice porque la reconozco cuando me topo con ella, facebook o una vieja carta, blog o una foto de parís

III.
un tiempo me dio por presentarme como "Paz", no es un nombre común por acá, así que está poco asociado como nombre femenino, sin embargo me gustaba saber que era nombre de mujer, básicamente -si yo me llamara josé maría o josé guadalupe, me quitaría el josé, del mismo modo que se lo quité a josé alberto-

algunas personas, las más entrañables, me llamaban paci

y en estas ansias trasatlánticas a veces pienso en ti con ese nombre, paciente

Violeta dijo...

que suerte que al final seguiremos,es precioso como nos has llevado a la infancia, quizá algunos sobrevivieron con esas heridas aún sangrando....pero sobrevivieron, un beso enorme navegante.

Alberto Espejel dijo...

oye, publiqué un viejo poema

Anónimo dijo...

Gracias por la canción... no era para mí, pero me ha llegado como si lo fuera.

Besos (de alguien que te lee pero nunca comenta)

Anónimo dijo...

Gracias por el detalle musical. Gracias por incluir algo de mí dentro de la belleza que siempre creas con tus palabras. Porque con esas líneas me has emocionado; y me has hecho recordar aquello que dijo Wordsworth, aquello de "Aunque ya nada pueda pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no debemos afligirnos, porque la belleza siempre subiste en el recuerdo".

Siempre, Tantris.

La paciente nº 24 dijo...

Anónimo/a:

Gracias a ti por leerme, tus besos también me han llegado, aunque silentes.



Tantris:

"...la flor más humilde, al florecer, puede inspirarme ideas que, a menudo, se muestran demasiado profundas para las lágrimas"

Un placer.

a:e dijo...

paci, me encanta que estemos solos, juntos

BUENAS NOTICIAS dijo...

Me gusta saber que existe un momento en que las cosas abandonan su nombre para recuperar, después, el sentido de las palabras si uno decide ir hacia ellas. Y salvarse. Me gusta saber que existe esa opción. Hay que decidir elegirla, no obstante.
Un abrazo fuerte, querida paciente.

Robërto Loigar dijo...

Amada paciente....(no lo digo porque soy doctor)
En el pasillo se oyen voces, algunas pintadas de esperanzas para un ciclo que termina.

En la ventana se asoma un arcoiris,con colores de tu paleta.

Complicidad del Roce dijo...

todo lo que nos sucederá está señalado como una promesa que gime y brota desde todo lo que no hicimos para hacer de la imposibilidad algo mucho más hermoso que lo realmente concretado.

porque la vida es más una ausencia inacabable, y todo lo que venga a sumarse a su vacío es un motivo innegable de escritura.


*respecto al libro, por el momento sólo es posible adquirirlo directamente conmigo, al mail caro.violetasublime@gmail.com

Laura dijo...

ME ENCANTA ESA CANCIÓN

Anónimo dijo...

Yo?
qué lejos estoy de poder entender todo lo que escribes...Pero puedo imaginármelo. En realidad ahora estoy lejos de todo en muchos sentidos...

Un besote y GRACIAS,
Nere