"Al llegar aquí, hace unos meses, afirmaba estar muerta. Desde que alguien se llevó mi equipaje donde tenía guardado un secreto y un cadáver..."

27 julio, 2010

Gustav



Para Félix


Mirarte escuchar. El nombre hundido en la piedra, los nombres que ahora son piedras, un escombro de difuntos y de carne que resuena en el centro del tímpano que vive de sonidos ya muertos. Verme mirarte, ver mirar lo que ves, ver mirar lo que escuchas ¿Y qué escuchas más allá de la música? Siquiera imaginar qué criaturas se sostienen en tus manos, qué relámpagos hay en tus oídos ¿Estarán cayendo los árboles como lo hicieron los niños heridos? ¿Hueles la hierba que crece tímidamente debajo de las piedras? Ellas son los seres futuros, los hijos de la naturaleza, los poetas verdes que nacen bajo los nombres de piedra como un intento de infinito, se alargan, se estiran, quieren enredar todos los nombres, quieren tomar todo lo que siempre ha sido suyo. Y tú estás ahí, categórico, como un dios después del séptimo día, con un alma de pluma que sostienen otras manos, oídos, batutas, coros, martillos. Verme mirar ver mirar lo que ves. El sol hoy no se ha dado cuenta de tus huesos o hubiera salido corriendo, pero resulta de él el sudor deslizándose por la cara, pareciera la conciencia que por un momento se derrite al escuchar el final de la segunda, justo en el momento que trepa la hierba por los pies y nos convertimos en una sola piedra.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Danke schön.

"Meine Zeit wird kommen"
Gustav Mahler.


Félix.

Bletisa dijo...

Es un placer leerte.
Gracias.

César Vargas dijo...

Es una exquisita y delicada pieza: cerrar los ojos, verse rodeada, como la lluvia de viento, o la música de ojos.

Alma se habría sentido fascinada.

♦PªU♦ dijo...

Me encantó eso de la conciencia derritiéndose como el sudor, bueno alrevez, o sea que el sudor parece la conciencia derritiéndose...
En fin, ya me hacia falta leerte.

Un besote!

sandocan en bicicleta dijo...

simplemente magnifico. si es que existe la simpleza.
de haber tenido nombre, lo hubiese llamado Reeko, el que se sienta solo al pie de la colina.
Quizas algun dia.

un saludo desde la lejania.

Eurice dijo...

Magistral!
Los pensamientos de quien está preso su cuerpo debajo de una losa pesada que se convierte en piedra eterna, he sentido retorcerse los huesos encerrados en la tumba.
Ha sido genial volver a leerte.
Un abrazo

Bellaluna dijo...

El olor de la hierba recién segada me hace sentir viva; la sólida y fría quietud de la roca y su raiz al alma de la tierra: me tiendo sobre ella y conecto con su recóndita contundencia profunda; y la música, cuya naturaleza no termino de entender: repentinamente, Venecia y la 5ª de Mahler, su adagietto. Todo puede detenerse en el instante.

Señor Posmópolis dijo...

categórico no como la presencia, sino como el nombre q nos asignaron dsd nuestro origen y q nos acompaña hasta el final.

un abrazo querida!

Atis dijo...

Hola paciente! me gusta volver y volver a leerte. Estos encuentros siempre me producen un sabor dulce. Geniales las letras, la vida y lo inerte entremezclandose, lo eterno y lo efímero. Siempre dejando huellas en tus pasos!!

Un beso

Zazish dijo...

Tus palabras siempre barren todo lo demás.

Anónimo dijo...

Palabras forzadas buscando geometrías poéticas. Amago de alquimia que engaña a los profanos. Sólo si en el alma tuvieras más honestidad y generosidad...

La paciente nº 24 dijo...

Anónimo/a:

Mis palabras son de todos menos forzadas, te pueden gustar o no, eso tiene remedio; deja de leerlas. Ni de quien lee aquí, ni de mi alma sabes nada, así que calla. ¿Me hablas de honestidad A N Ó N I M O? Generosidad, pues sí, me falta.

Pez Susurro dijo...

quieren enredar todos los nombres...



todos en una sola piedra,
no hay mejor manera de definirlo..



me lo quedo.
(adentro)

sandocan en bicicleta dijo...

hoy regrese, y vuelvo a comentar. lo siento, es que el comentario de anonimo me dio algo asi entre gracia y pena. pobre infeliz.

mejor le mandamos un abrazo, seguro necesita uno.