"Al llegar aquí, hace unos meses, afirmaba estar muerta. Desde que alguien se llevó mi equipaje donde tenía guardado un secreto y un cadáver..."

25 octubre, 2009

Contradecir




Ya nadie contradice los meses de otoño –ni las farolas-, ni el humo de las fábricas, ni las sombras provisionales de los sueños. Vivimos en una acumulación de cosas inservibles, donde el llanto es un vaso a la medida del agua y los silencios son caballos levantando un parapeto. Quizás sea la casa a propósito de los ladrillos, o un bosque de engaños. Lo ignoro, no tengo constancia, como no tengo constancia del futuro y de los relojes que existen sobre el propio cuerpo, o acaso sea el crepúsculo tosiendo un porvenir de viento, con toda su intermitencia. Aquí la vida es un filo de navajas que se hiende en la tenue carne de los días, no hay guijarros de luz que nos sirvan de balizas y cada cosa en la que creí se desvanece en el aire o las decapitó el arma blanca del destino afilada de incertidumbres, con ojos de no saber a dónde y en cuyas pupilas se instala la interrogación de lo desconocido. ¿A dónde ir? Si parece que las calles se estrechan apretadas por los altos edificios, como trituradores de basura que tienden a comprimirlo todo. Y cómo saber ir, porque ningún abismo se mueve sin peligro, al anticipo de la sombra, que desaparece anunciando un reflejo redondo y oscuro. Y cómo llegar, si contigo, aquella vez, ya andaba perdida sobre un carrusel que giraba sobre sí mismo.

15 comentarios:

Beats dijo...

siempre sentimiento de vacío.
vacío.
vacío y tristeza.
blue,,,,

Soul dijo...

En éstos casos es la imaginación la q decide el destino, el quien el cómo, el cuándo y el dónde, sin necesidad de conocer el porqué. Si quieres escapar, si quieres algo diferente, siempre es posible con la imaginación. Q la realidad no fruste los sueños, y q los sueños no invadan la realidad; todo en su justa medida.

Besos

Delgaducho dijo...

Si parece que las calles se estrechan apretadas por los altos edificios, como trituradores de basura que tienden a comprimirlo todo....

Fantástico...

Lía. dijo...

La crueldad de los desdenes solo tienen el defecto mecánico de lograr llevarnos a enfrascar en ellos solo si en cada cual está la posibilidad de permitirlo.
Un escrito que logra llevarme a tartamudear en el deseo de decir que... puedes contar conmigo.-
Un beso señorita.-

Daniel Buschiazzo Nuttes dijo...

¿cómo sucedió que eligieras vestirte con cocardas flúo, con premios blogueros, y esa hojarasca tan innecesaria? Podría ser un caso de bajo perfil en demostración por el absurdo, una modalidad rara de la humildad. Aunque esa palabra... Si volás alto no transás con los reptiles. Demasiada gente por aquí, no pueden ser todos genuinos. El lugar me gustó igual, y vos estás escondida. A la vista, pero escondida. Si te mostrás un día avisá. Cuando dos desconocidos se cruzan en un páramo deshabitado siempre se saludan, o serán enemigos. Podés elegir, ya lo sabemos.

Laura dijo...

hermosísimo, paciente querida
precioso

Carz dijo...

Si nadie contradice, sobran las preguntas, ¿dónde ir?, ¿cuál es mi lugar?
Las cosas nos vuelven inservibles y las incertidumbres son malinterpretadas: nos hablan en esperanto y las entendemos en el lenguaje del desaliento, nos dicen en la voz de Carpentier que todo futuro es fabuloso y lo asociamos a dramático.

Porque, a menudo, embotamos los los filos para huir del corte, a menudo sólo conseguimos quemaduras, que son más dolorosas, curan peor y se infectan más. Ah, y no tienen esa descarga eléctrica del tacto del acero.

Señor Posmópolis dijo...

frente al mundo que acumula cosas inservibles, estaba pensando dónde es posible una revolución. podría ser el cuerpo, quizá. aunque esas revoluciones son muy individuales, no hay cuerpos q se reúnan en lo común. en fin. un abrazo grande!

BUENAS NOTICIAS dijo...

¿Dónde ir?, ¿cómo ir?, ¿cómo llegar? Deslízate suavemente, querida paciente, hacia donde la vida te lleve. Como si estuvieras estirada en el mar, dejándote mecer por las olas. Y no contradigas al invierno porque, después, regresa la primavera...
Te dejo un saquito de abrazos.

Camy dijo...

Amiga, anoche te escribí, fuí osada como tantas veces e intenté diagnosticar...
"Algo existe" magia o duende, que sabiamente "contradice" mis palabras y las hace desaparecer. una vez más.
Anoche te hablaba de las conversaciones con uno mismo, porque los otros no siempre escuchan; de los muros creados dentro de las habitaciones,de los relojes que sí, implacables, señalan las horas de soledades compartidas. El carrusel sigue dando vueltas y deslumbrando con sus espejos, música y luz, pero es igual para todos.
Un beso ¿Llegará hoy?

Robërto Loigar dijo...

Nadie puede explicar las contradicciones. Las vemos en ambos polos, igual da la A que la Z, depende de la ubicación.

Pero te puedes desmontar del carrusel, se puede.


Besos mientras endulzo un café

Argonauta dijo...

Ha de haber un lugar donde las calles se ensanchan, los abismos permanecen estáticos y los carruseles descubren su engaño. Hay que buscarlo.

Besos desde el Mediterráneo.

La paciente nº 24 dijo...

Daniel Buschiazzo Nuttes:

Le contesto desde mi blog, ya que no tengo manera de hacerlo en el suyo, sin pretensiones de ser humilde o llegar a serlo, a su pregunta:

Por aquí se dice “Es de buen vecino ser agradecido”.

Volando o reptando seguiré escondida pero a la vista para que puedan encontrarme, quien quiera hacerlo.

Le mando un saludo, sin ánimo de ser enemiga de nadie.

Y gracias, creo.

J. J. García Rodríguez dijo...

Esta tarde sí que supe adónde ir, y es aquí.

No es muy original -pensarás-, eso ya lo hiciste antes. El caso es que, mientras leía, he recordado una frase que siempre dice mi tía:

-“Bueno, poquito a poco...”.

Eso es lo que quería decirte. Ella todo lo arregla de esa manera... Todos los problemas que le cuentes, por muy complejos que sean, le sugieren ese comentario. Desde siempre. Pasados los años, yo diría que, de tanto repetir esa frase, esa esas cuatro palabritas al final deben haberse convertido en algo más que una filosofía de vida para ella, a juzgar por la expresión de felicidad y el color tan entusiasta de su rostro.

Y aunque, tampoco estoy muy seguro de todo esto, el caso es que quizá por haberle oído en no sé cuantas ocasiones sugerir a todos lo mismo, quién sabe si por eso se habrá retrasado, esta vez, mi comentario, ¿verdad? No sé. Tal vez...

Es sólo lo que se me ocurre mientras escribo todo esto... Ahora estoy aquí, y es lo que digo. Luego estaré allí, y...

1600 Producciones dijo...

Me encanta este blog que acabo de descubrir!

Saludos