"Al llegar aquí, hace unos meses, afirmaba estar muerta. Desde que alguien se llevó mi equipaje donde tenía guardado un secreto y un cadáver..."

16 febrero, 2009

Des arbres éclairés

[Mudanzas]



Je me rappelle la couleur des arbres éclairés par les lanternes,... El sillón era una barca en medio de la casa, un bote salvavidas sobre el río Estigia, el gesto predecible del cauce de un rincón, marea del dormir, tan de dos, brazos colgando, dedos rozando el suelo como acariciando el mar…et le balancement des ressorts; nous étions seuls, heureux. El sillón siempre lleno de la tierra del desierto que se colaba por la terraza como un barco pirata entra en la primavera, y la imposibilidad de la lluvia como la tormenta que rompe su mástil. Izando una vela negra. Je contemplais ta tête dans la nuit; je la voyais malgré les ténèbres;...Brindar en su orilla con una copa de oro llena de agua, rebosada de Isis. Cuando el miedo al oleaje regresaba y lo revolvía todo; la tabla que flota, la madera que salva, tan cerca o tan lejos del acantilado…tes yeux t'éclairaient toute la figure. La certidumbre de un naufragio si el vacío. El capitán Caronte al timón de una piragua de plomo y la más hermosa de las náyades soplándome al oído. La geometría de una trampa, el resplandor de una nasa. Il me semble que j'écris mal; tu vas lire ça froidement;...Unirnos por la espalda para siempre. El peso de nuestros cuerpos dibujados en el sillón, tesoro último encerrado en su baúl de tela, y el viento agitando aquella espingarda, que disparaba círculos de agujas, riadas de infierno… je ne dis rien de ce que je veux dire. Un talón invulnerable, cuerpos heridos, abordajes de recuerdos saltando como espadas que cortan cuellos, un tiburón esperando. El sillón se hunde por su propio peso, se llenan de agua los pulmones del viento. C'est que mes phrases se heurtent comme des soupirs; pour les comprendre il faut combler ce qui sépare l'une de l'autre;...Apresar a Flaubert en tus labios. Olerte por teléfono. Quedarnos en Ucrania. A la deriva de un sueño…tu le feras, n'est-ce pas ?

[En cursiva : Fragmento de Lettres à Louis Colet. Gustave Flaubert]

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Echo de menos la tabla que flotaba perdida en el mar de los tiempos impredecibles, buscando salvar a quien no mereció caer por la borda de un barco que partió en octubre, para hundirse en abril... Esa tabla me atraviesa el corazón... Hoy, especialmente, me atraviesa.

Tantris.

J. J. García Rodríguez dijo...

Unirse por la espalda para siempre es la forma más dolorosa de estar unidos.

Pero
nos
pasa
a
tos
tos.

La paciente nº 24 dijo...

Tantris:

Recuerda que todo lo que se hunde forma un arrecife debajo del agua.
Se construye otro barco con las tablas que flotaban antes, se empieza a navegar, se recupera el rumbo. Que no haya estacas en estos tiempos impredecibles o predecibles, que no te atraviesen...

Gracias.

Carz dijo...

"Tú lo harás, ¿no es cierto?"
Cómo decir que no, que no lo haré, que dejaré que se hunda como se hunde un animal entre arenas movedizas. Cómo decir que ya no recuerdo el color de los árboles que se ven desde su ventana, que he perdido el tacto de sus labios y la luz de sus ojos, que quedo al borde de mí, que quedó como una mera circunstancia.

Un atardecer -quemados por el sol- en el Sahara. Luego la luna. Y un brindis, por supuesto.

arena dijo...

Cuanta sensualidad en tu relato...cuanta magia el francés no lo he entendido del todo pero su pronunciación ha producido en mí tanta magia que no hacia falta traducirlo todo..felicidades navegante por escribir como lo haces...un abrazo y cuidate.

Eulàlia B. P. dijo...

Oh, Flaubert, nos une lo más grande, nos unen hasta las mudanzas, las mías--sentimentales y colchoneras, ambas dos-soltaron lastre, aunque de vez en cuando aún creo que tengo que deshacer la casa sin saber muy bien donde construir un palafito, por aquello de no mojarme más los pies.
Cada vez más próximo tu halo, cada vez mejor, la palabra. Se te quiere
Labelia.