"Al llegar aquí, hace unos meses, afirmaba estar muerta. Desde que alguien se llevó mi equipaje donde tenía guardado un secreto y un cadáver..."

08 noviembre, 2008

Hay nada



Pasillo vacío,
En el fondo, enlutados ladrillos
Su sonido encajonado y ambiguo
Pasea sordo.
Callejón ciego,
Como el mundo dispuesto
En corredores de ceros.

Hay nada

La noche se hospeda,
Retiene silencios.
Con extensiones de negro
Que se dilatan
en eclipses tildados
La muerte habita
En grietas y agujeros.

Hay nada

La soledad deambula
Transitando pasados
Ateridos espectros
De la quietud del viento
Algo acecha a ras de suelo
El polvo, una huella
Vigilantes nocturnos
De algún tipo de miedo

Hay nada
Dentro
Hay nada

El tiempo gime
Con una mordaza
Entre los dientes
La luz se desflora
Entre las sombras
Y una araña rueda
Cruzando las puertas
De cometa en cometa.

Hay nada
Hay nada
Dentro
Dentro
Hay nada
Hay nada

[Así quedó nuestra casa; cerrada, imaginada, hipotética, abandonada. Así quedó, sí amor, nuestra casa.]

7 comentarios:

Feroz dijo...

Es triste, como cuando miras a traves de la ventana y llueve.

Es dulce, como el olorcillo ese dulzón del borracho, ¿sabes cual?

Pero creo que sólo tú supiste lo que te traía en el momento de la pariste.

(De cabeza al pasillo de la octava, personalidad adictiva y trastornos bipolares no asumidos)

Feroz dijo...

Para colmo, la palabra que me sale en la casilla "verificación de la palabra" en el post anterior es "trysste"

la princesa inca dijo...

hay nada
hay nada
suna maravilloso
me encanta este poema
besoooooooooooosssss
guapaaaaaaaaaa

J. J. García Rodríguez dijo...

Tu pasillo vacío y los bares llenos, repletos de gente tapeando una Champions...

En las televisiones digitales dan un partido, El Pasillo de la Octava contra el Madrid de la Novena. Con tu permiso me siento este graderío polvoriento, de grietas y de insectos devorapuertas -o devoraporterías- para ver el encuentro.

Me encanta que no hagas poesía de filólogo, sino de poeta.

Por cierto, creo que en este poema hay ciertos agujeritos que me conducen hasta tu último post. Ya verás, voy a meterme por uno de ellos. Enseguida saco la cabeza por el otro lado. ¡Hasta ahora!

J. J. García Rodríguez dijo...

A mi juicio, ser un poeta es algo más que una manera de escribir, que una forma de escribir. Es algo que, por supuesto, va más allá del "contador" de sílabas y versos. Otra cosa es que quien ya lo vive así (lo de ser un poeta), se ponga a escribir sonetos, romances o lo que sea. Para mi gusto, el sentimiento y la forma de estar en el mundo y de contemplarlo, tiene que ir por delante. Y luego lo que sea.

Creo que es cierto, eso que dicen, de que cuando uno es poeta lo es las 24 horas. Da igual que la inspiración te pille escribiendo o no.

Ahí están poetas, qué se yo, como Dalí, Luis Buñuel, Francisco Umbral, incluso, Luis Eduardo Aute. Casi nadie los cita como ejemplos claros de poetas, y sin embargo lo son. Más que muchos.

A ello me refería. En tu caso veo poesía en lo que haces, no sólo en esta entrada, en todas. Da igual la forma que le quieras dar a un texto. Tal vez si te diera por la escultura o la pintura, viera lo mismo...

En fín, es la sensación que tengo, ya si tu te consideras poetisa o no, es, claro, cosa tuya. Faltaría más.

Anónimo dijo...

Y nuestro amor...si alguna vez fue real...deshabitado.

La paciente nº 24 dijo...

Siempre nuestros propios huéspedes.

Me alegra tanto saber de ti...