"Al llegar aquí, hace unos meses, afirmaba estar muerta. Desde que alguien se llevó mi equipaje donde tenía guardado un secreto y un cadáver..."

30 octubre, 2008

¿Cuánto cuesta una caricia?

Anoche entré en el comercio de las caricias, y dirás que “comercio” no es una buena palabra para las manos tendidas/atendidas. Que las caricias son una existencia de ceremonias, desliados sistemas solares inscritos en nuestro cuerpo, pero un comercio…Anoche le pagué a tus manos con monedas mojadas, deshechas entre los dedos. Me duró lo que dura una de ellas en una cabina de teléfonos. Ahora que tus sandalias se quedan cada mañana inmóviles en el suelo, todo cuesta más caro, el precio ha subido. Billetes devaluados de un cuerpo descalzo. Pago porque no me queda más remedio. Comercializo con la vida, esto, supongo; es echarte de menos. Por haber sentido sobre mi cuerpo, la penúltima ternura de tus dedos y la breve caricia de nuestra biografía; lo que me ha costado, ha valido la pena. Mi razón es demagogia, el precio; la derrota más horrenda. Parece que octubre se acaba, o al menos eso dice mi cartera. Teóricamente, para eso no caben intercambios. Igual los precios bajan entrado noviembre y pueda comprar algo que no contenga heridas como suplemento. Aquí, la cautela de tus caricias, de pronto, tiene prisa, se les agota el tiempo, comunican. Porque ya las caricias no son un amanecer contra el muro, ni una mano que se hospeda en silencio dentro de alguna vocal. Sólo hay caricias que se desprenden de mi cuerpo, como hojas secas. Y yo, sólo yo, que busco alguna manera de gastarme inútilmente el dinero. En todas las paredes hay un hueco para echar una moneda, hay caricias tuyas por el hilo telefónico del mundo, que me comunican el argumento de un vacío. Y el diálogo, que siempre explicita, rasga el sonido invisible de tu huida. Camino aferrando una moneda en mi mano, por si necesito una caricia, marcar el número veinticuatro.



7 comentarios:

Carz dijo...

A veces el cable del teléfono hace las veces de hilo de Ariadna que permite regresar por el laberinto de la ausencia. Otras, hace de cordón umbilical por el que nos conectamos con la vida: cuánta esperanza cabe en una moneda.

Y sí, creo que el que no puedas escuchar la música no se debe a que el mío sea un reproductor de silencios, aunque no me molestaría demasiado, creo.

Argonauta dijo...

Dudosa inversión, comprar caricias en tiempos de crisis.

Un bello escrito, muy emotivo.

Saludos desde un mediterráneo lluvioso.

La paciente nº 24 dijo...

Argonauta: Probablemente tengas razón, nunca se me han dado bien los negocios.

Un saludo loco y sin paraguas;sobre todo, para sentir cómo moja esa lluvia de la que hablas.

J. J. García Rodríguez dijo...

No sé conocías a un grupo que se llamaba "Esclarecidos". Tu entrada me ha recordado a una canción suya que se llamaba "Por amor al comercio", incluida en un disco de 1988, que recibía el mismo título.


Por amor al comercio
voy a cruzar ese puente,
por amor al comercio
voy a cuidar ese dolor.

El dolor de cabeza que me protege cada noche,/
que nubla la vista y que me quita las ganas de beber,/
de beber fantasías y recuerdos excitantes,/
y nada más excitante que trabajar en tus caricias./


Bueno, mejor la dejo, es mejor oirla que leerla.

J. J. García Rodríguez dijo...

Gracias, por el comentario en mi blog.

Por cierto, Paciente nº 24, me gustaría que habilitaras la función 'seguir este blog' de 'El Pasillo de la Octava' para que me agregues como seguidor. Lo encontré así al azar y me encantó. Prometo imprimir los textos y echarles un vistazo con mayor detenimiento.

Ah, y como veo que entre tus libros favoritos está 'Mortal y Rosa' te invito a pinchar en el link del podcast de 'El Faro del Paraíso', que encontrarás a la derecha, en Afirma o Hiere (apartado Radio de la Muerte), donde en su primer capítulo se habla y se lee algo de ese monumental libro.

Señores comentaristas: pídanle también ustedes que habilite la referida función, y anímenla a seguir escribiendo. Que no se diga que los 'blogueros' somos más sosos que los 'myspaceros'.

Un saludo.

J. J. García Rodríguez dijo...

Ya que me estoy reencontrando con los Radiohead gracias a este pasillo -lo que es la vida-, que veo que me lleva a todas partes, (yo que andaba un tanto sin rumbo antes de entrar) aquí dejo una dirección de un vídeo de la canción Nude, subtitulada.

J. J. García Rodríguez dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=WRvMz3RkpB8